¿CUÁLES SON LOS COMPONENTES DEL IoT <>

El <<Internet de las Cosas>> puede estar compuesto por los siguientes actores: 

  • Sensores: Dispositivo capaz de detectar, medir o registrar los cambios que se realizan en una magnitud física para, posteriormente, transformar esta información en datos digitales que se envían al sistema de control. Existen sensores de temperatura, proximidad, medición de gases, presión, humedad, altura, entre otros.
  • Actuadores: A diferencia de los sensores, están encargados de brindar salidas físicas según la información detectada, se activan según las órdenes dadas por la unidad de control, transformando energía en la activación de un proceso que modifica el estado del sistema. Un ejemplo de ello es el encendido o apagado de un dispositivo. 
  • Controladores: Se encargan de administrar las entradas (sensores) y salidas del sistema (actuadores), por medio de estos es posible cambiar/calibrar las configuraciones.
  • Software: Es el conjunto de programas, instrucciones y normatividad informática que permiten gestionar todos los dispositivos asociados de un modo automatizado. 
  • Cosas: El objetivo del <<Internet de las Cosas>> es precisamente conectar los objetos cotidianos tanto del hogar, como vehículos u otros elementos de los diferentes sectores con protocolos como IP500, donde podamos hacer seguimiento de su funcionamiento y rendimiento. IP500 una red segura y redundante aplicable para proyectos comerciales o Smart Cities. 
  • Seguridad: Dada la cantidad de datos recolectados, procesados y analizados en tiempo real, se requiere de manera obligatoria un sistema de seguridad robusto que brinde protección y evite riesgos, intrusiones o hackeos, así como abusos a la privacidad o al uso incorrecto de la información, la posibilidad de que ocurra alguno de estos sucesos repercute en la confianza de los usuarios y detiene las operaciones, lo que implica directamente pérdidas económicas. 
  • Plataforma: Una plataforma IoT es el protocolo para que los dispositivos estén interconectados y se genere un ecosistema propio, es decir, es el software en el que se entrelazan el hardware, puntos de acceso y redes de datos. Para su correcto funcionamiento se requiere conectividad y normalización en sus protocolos como IP500, asegurando en la gestión de sus dispositivos, un almacenamiento escalable de las bases de datos, un procesamiento y gestión de la acción de la información recolectada, un análisis de datos, visualización e interpretación para hacer la toma de decisiones más efectiva.

Como se mencionó anteriormente, aunque existen muchos protocolos que forman el Internet y El Internet de las Cosas, IP500 es el único protocolo de IoT que permite la conexión inalámbrica, doble banda, rápida, inteligente, abierta, neutral, segura, escalable, modular y redundante de los dispositivos que se quieran asociar, creando un ecosistema seguro capaz de dar solución y mejorar las condiciones del lugar en el que se instale, sin necesidad de la intervención humana.

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